Hacia bastantes lustros que no escribía, como vosotros mismos habeis podido comprobar. Mi vida va por otros derroteros que me dejan tiempo mínimo para mi blog, pero, eso si, nunca me resigné a hacer el tipico post diciendo “Goodbye my friends estos tiempos acabaron“.
Sabía que algún día sentiría de nuevo la necesidad de escribir sobre alguna necedad, para que el pequeño público asiduo que me había ido ganando pueda opinar sobre el asunto como si la vida le fuese en ello. Lo que no me esperaba, es que la chispa que encendiese la mecha fuese el caballero don dinero. Hoy en día, claro esta, y después de haber tenido el blog abandonado desde hace bastantes meses, es normal que esos cuatro freaks poco sociables que visitaban la bitácora a diario hayan perdido toda esperanza, y ya no se pasen por aquí. No obstante, me enorgullece poder decir que el contenido que anteriormente había creado me ha generado un volumen de visitas continuo, que se ha mantenido a pesar de las pocas actualizaciones.
El caso es ¿ Why am I coming back? ¿Por qué he vuelto? Como decía antes, ha sido el sucio dinero lo que me ha traído de vuelta. Y estaría contento si pudiese decir que me pagan por volver, pero no es el caso, más bien todo lo contrario. Resulta que hace un año más o menos, en pleno apogeo del blog y en plena mudanza a WordPress, compré un dominio, convirtiendo la dirección en http://elotrofausto.com >> Ahora expira el contrato, y me dicen que si no renuevo el dominio mi blog pasará a ser de nuevo un insulso http://elotrofausto.wordpress.com
NO way !!! De ninguna manera!!! Me digo a mi mismo. Y es que uno tiene su corazoncito, y se acuerda de miles de posts y entradas célebres, y de varios años de pleno funcionamiento de la página. La cosa empieza a picar, y no es sino un sábado a las dos de la mañana al llegar de trabajar, cuando decido pagar la susodicha renovación del dominio.
¿What the fuck do you want? ¿Qué coño quiero? Pues de momento no lo se. Lo que si se es lo que no quiero, y es que por diez míseros euros se pierda algo que en su día costó mucho esfuerzo y sacrificio.
¿What’s up with Lleida? ¿Qué pasa con Lleida? Pues eso, que a veces quieres coger la nacional 340 dirección Alcoy y cuando te das cuenta estás en la A2 dirección Lleida. Los caminos del señor son inescrutables.